El esmalte dental es la capa exterior de los dientes que protege la dentina. Normalmente, es una sustancia muy dura pero a veces, puede ser más débil y hace que absorba lo que se come o bebe. Esto provoca que las piezas dentales terminen manchadas y con apariencia oscura.
Los frutos rojos como las moras, fresas, frambuesas y arándanos son muy buenos para algunos aspectos de la salud pero pueden manchar el esmalte. Si has realizado un tratamiento de blanqueamiento aconsejamos que no consumas este tipo de frutos ya que las manchas aparecerán más rápidamente.
Los refrescos son muy malos para la salud dental, especialmente para los niños. Las bebidas tipo refresco contienen un alto nivel de azúcares, que pueden provocar mayor sensibilidad dental y un aspecto amarillento. Los zumos preparados también tienen una gran cantidad de azúcar, es aconsejable prepararlos caseramente en lugar de comprarlos.
El vino también acaba manchando los dientes, una buena medida de prevención es cepillarse bien los dientes después de beber
Aunque la salsa de soja no se utiliza mucho en la cocina mediterránea, debes saber que puede manchar los dientes notablemente. El consumo de comida asiática ha incrementado durante los últimos años. Para evitar manchas en los dientes, se puede escoger derivados como la soja light que lleva menos azúcares, sal y almidón.
Sabemos que el café es la infusión de referencia para despertarnos por las mañanas, pero su consumo puede derivar en una sonrisa amarillenta. Del mismo modo ocurre con el té. Para evitarlo podemos tomar té verde o blanco.
Los colorantes artificiales pueden estar presentes en diferentes alimentos y comidas envasadas, evítalos también.